Cómo preparar palomitas de pollo

El pollo es un alimento que, aunque sí gusta a muchos, a algunas personas no les gusta porque su carne blanca, aunque es jugosa, no tiene tanto sabor como otras. Esto muchas veces genera rechazo y hace que se tengan que buscar alternativas para cocinar el pollo a través de guisos o bien, con salsas que le aporten ese toque diferente y más sabroso, entre otras opciones. Dentro de ellas están las conocidas palomitas de pollo, que son una manera excelente de que los niños coman esta carne de ave con la que también podrán disfrutar los mayores. Además, es un plato ideal para tomarlo en familia, siendo posible acompañarlo con diferentes salsas como barbacoa, blanca o de tomate, entre otras.

Si quieres probar este plato,  te explicamos cómo hacer palomitas de pollo de la forma más sencilla y sorprender a tus comensales con un plato informal, el cual también puede tomarse como aperitivo.

Ingredientes:

  •  500 gramos de pechuga de pollo deshuesad, sin la piel ni restos de grasa y cartílagos.
  •  Sal al gusto.
  •  Pimienta al gusto.
  •  Una cucharadita de cebolla o ajo en polvo (según prefieras).
  •  Una cucharadita de Paprika o pimentón.
  •  Un huevo.
  •  Una taza de harina.
  •  Una taza de leche equivalente a 250 mililitros.
  •  Una cucharadita de orégano.
  •  Una cucharadita de cúrcuma (opcional).
  •  Aceite vegetal para freír, preferiblemente de oliva.
  •  Salsa al gusto (barbacoa, blanca, de tomate frito, mostaza, etcétera)

Necesitarás:

  •  Un cuchillo sin sierra pero afilado.
  •  Tabla de cortar.
  •  Sartén.
  •  Cuenco con tapa para macerar.
  •  Bol con tapa para mezclar.
  •  Espumadera.
  •  Bandeja.
  •  Papel de cocina absorbente.
  •  Plato o bandeja para servir.

Pasos a seguir para hacer esta receta:

A la hora de hacer esta receta de palomitas de pollo, lo principal es comenzar a preparar la pechuga de pollo. Para ello, se tiene que trocear en partes pequeñas con el cuchillo. El tamaño es especialmente importante porque se debe poder comer cada trocito de un solo bocado. En la medida que puedas, los trozos deben tener un tamaño lo más similar posible. Además, así te resultará más fácil de cocinar.

A continuación, coge un cuenco y pon en él la leche y la sal. Mezcla bien los dos ingredientes. Una vez lo tengas, añade los trozos de pechuga de pollo, procurando que queden bien cubiertos. Si tienes tiempo, tapa el cuenco con un film de plástico, una tapa o bien con papel de aluminio para meterlo en la nevera y dejarlo enfriar durante una horaaproximadamente.

Mientras está el pollo en la nevera, puedes comenzar a preparar la mezcla de la harina con las especias que hemos indicado. Para ello, coge un cuenco y ve poniendo la harina, el huevo, otro poco de sal marina, la cebolla o el ajo en polvo, el pimentón o paprika, la pimienta negra, el orégano seco y, si lo deseas, lo cúrcuma u otra especia que te guste. Remueve bien con las manos limpias o con una cuchara o tenedor de madera todos los ingredientes para que se mezclen del todo. Si necesitas remover más, puedes hacer la mezcla en un bol con tapa para poder agitarlo y que todo sea más fácil y rápido.

Saca los trozos de pollo que tenías en el cuenco con sal y leche con la ayuda de una espumadera y deja que se escurran bien. Una vez los tengas escurridos, debes ir poniendo los trozos de pollo en la mezcla de la harina y las especias para que queden bien cubiertos. Tienen que quedar como el pollo rebozado, pero no deben tener un exceso de enharinado para que la palomita de pollo no coja aceite en exceso. Una vez los trozos estén envueltos no los dejes en el cuenco, ponlos en una bandeja bien separados hasta que sea el momento de cocinarlos. Este proceso tienes que repetirlo hasta que acabes con todos los trocitos de pollo.

Una vez hayas terminado, coge una sartén y pon en ella el aceite de oliva para que se caliente. Cuando esté ya a temperatura óptima para freír, ve poniendo los trozos de pollo enharinados en la sartén para que se vayan friendo. Lo normal es que en tres o cuatro minutos estén hechos. Pero es importante que el pollo se cocine bien –puedes probar uno para coger el tiempo de fritura- y que el enharinado tenga un color dorado. Cuando ya estén, los vas sacando de la sartén y añadiendo otros trozos de pollo para que se cocinen y así hasta que acabes.

Los trozos de pollo ya fritos, cuando los saques de la sartén, es importante que los vayas colocando en una bandeja en la que, previamente, habrás puesto un papel de cocina absorbente para que se empape el resto de aceite y grasa y el pollo quede más crujiente. De todos modos, es un plato que tiene que servirse caliente, por lo que tampoco se puede dejar mucho tiempo para que suelte el aceite, para ello es mejor poner varias capas de papel absorbente en el plato porque así empapará más. Y ya estaría listo para servir en la mesa en otra bandeja sin el papel absorbente y con pequeños cuencos con la salsa que más te guste. Para acompañar esta deliciosa receta de palomitas de pollo fritas